Como el Golf salvó mi corazón

por | Nov 19, 2018 | Físico

En el último año he tenido la mala suerte de ver unos cuantos “infartos” en el campo de golf.

Ha habido suertes dispares, y he observado maneras distintas de afrontar la situación. Por eso me gustaría especialmente que leyeses este artículo, conocer la enfermedad literalmente te podría salvar la vida.

Imagino que a estas alturas, todos sabemos los factores riesgos que aumentan las posibilidades de sufrir un episodio cardiaco: Sedentarismo, obesidad, tabaco, alcohol, grasas trans, etc.

Si no lo tienes claro, puedes darle un vistazo a este artículo en el que te doy consejos sobre alimentación específica para golfistas.

Lo que ahora me interesa tratar de una forma clara y fácil de entender es la relación que hay entre las enfermedades cardiacas y el Golf.

Aunque todas estas cardiopatías están muy relacionadas, vamos a empezar por dejar de llamar a todo infarto y así poder saber como el golf nos puede ayudar o perjudicar en cada caso distinto.

 

Golf con enfermedad de las arterias coronarias

 

Uno de los mayores peligros que puede tener un golfista es sufrir un infarto o una angina, especialmente cuando se encuentra jugando solo o lejos de asistencia médica. De hecho esta es la causa del 90% de las muertes.

La media de edad de los jugadores de golf suele estar alrededor de los 46 años y el el porcentaje entre hombres y mujeres se reparte entre 77,5% hombres y 25,5% mujeres aproximadamente.

!Malas noticias! el perfil del jugador de golf y el de personas con riesgo de infarto es muy similar, hombre mayor de 40 años que practica algún deporte sin preparación específica.

Para esto último te puede ayudar mi guía gratuita de acondicionamiento físico para golfistas.

 

Pero, ¿cómo se produce el accidente cardiaco?

 

Voy a tratar de ser claro aun pudiendo pecar de vago e impreciso, “el infarto se produce por la muerte de una parte de nuestro corazón”.

El corazón es un músculo, que a pesar de sus peculiaridades necesita, como todos, ser irrigado, es decir necesita ser surtido de oxígeno y nutrientes procedentes del torrente sanguíneo.

El problema es que a partir de cierta edad, y especialmente si nuestro estilo de vida no es el adecuado, las arterias que “alimentan” el corazón, se ven obstruidas y hacen que el tejido vaya muriendo.

 

El Golf es un ejercicio recomendable, en la prevención y recuperación

 

Si en una cosa están de acuerdo casi todos los médicos y cardiólogos, es en que el ejercicio aeróbico controlado es la mejor forma de mantener a raya este tipo de cardiopatía.

Pero para poder afinar y sacar el máximo beneficio y minimizar el riesgo, vamos a analizarlo desde el punto de vista de la actividad física, asi podríamos dividir el golf en dos bloques:

  • En uno tenemos todo el tiempo que caminamos entre golpes, buscando esas bolas perdidas y desplazandonos entre hoyos.

Esta es la parte que más ventajas te aporta, ya que se trata de un ejercicio aeróbico prolongado de intensidad moderada.

Incluso existen estudios que determinan que un aumento en la velocidad al caminar está asociado con una reducción en la mortalidad por accidente cardiaco. Así que aumenta ligeramente el ritmo y de paso ayuda al marshall a descongestionar el campo. 😉

Por supuesto mejor camina y no vayas en buggy. Si por algún motivo te ves obligado a usarlo, intenta caminar lo máximo posible parando unos metros más atrás o alternando hoyos caminando y subido.

  • Por otro lado tenemos el movimiento de agacharse para colocar la bola, golpear, cargar la bolsa, guardar los palos, etc.

En este segundo bloque se encuentran todos esos momentos en los que se puede generar un estrés, un esfuerzo incontrolado o una subida repentina del pulso.

Pon atención a estos momentos, intenta no sobre esforzarte en el golpeo, intenta no estresarte si has fallado o si por ejemplo se te cae la bolsa de palos al suelo, porque es en estos momentos donde el golf puede “hacer sufrir tu corazón”.

 

Golf e Hipertensión

 

Esta es la segunda más común de las patologías relacionadas con problemas cardíacos por lo que hay altas posibilidades de que en mayor o menor medida la estés sufriendo ya o lo hagas en el futuro.

A estas alturas del artículo, ya estarás hasta el gorro de oír hablar de la lista de hábitos de vida poco saludables o factores de riesgo o como lo quieras llamar.

Pero es simple, son unos pocos y bien conocidos. Vale que haya alguno de estos hábitos con el que no puedas, pero intenta minimizarlo y por supuesto compensarlo haciéndolo bien en el resto. Al fin y al cabo esto es cuestión de probabilidades.

 

¿Que es la hipertensión?

 

Como su propio nombre indica, es una subida anómala de la tensión que soportan las arterias de nuestro cuerpo.

Se produce por muchas motivos, a veces son factores internos (el famoso “le viene de familia”) que es complicado de mejorar sin medicación. Y factores externos que son los que se producen por la obesidad, sedentarismo, etc.

De estos, hay dos que inciden de forma muy directa y clara sobre la tensión y luego un grupo que son una especie de agravantes o de correlaciones.

  • La dieta: Ya sea directamente al consumir alimentos que nos hacen retener agua y que por tanto hacen que exista más volumen de líquido interno que mover o por mala alimentación en general, que nos haga estar “gordos”.
  • El sendentarismo: Cuando estas quieto, sentado, tumbado tu cuerpo tiende a repartir peor la circulación, es decir toda la sangre está más concentrada en menos espacio y esto hace que se ejerza más presión sobre las paredes de las arterias.
  • Los otros: La obesidad, depende de los dos anteriores, la gente que fuma suele ser más sedentaria y preocuparse menos por la alimentación, la diabetes “duerme en la misma habitación” que el resto de factores. El estrés se combate con ejercicio físico, etc.

El golf echa abajo algunos de estos factores…

 

Y el resto suelen caer por el efecto dominó.

Son las ocho de la mañana, quedas con tus amguet@s para una partida, desde el minuto uno estas riendo y reduciendo el estrés, desentumeces tus músculos y activas la circulación.

Andando por el campo, rodeado por la naturaleza y respirando aire limpio, casi te olvidas de fumar.

Cuando llegas a casa te sientes eufórico porque como demuestran cientos de estudios, el deporte genera endorfinas que mejoran el de ánimo. Por lo que decides ir más allá y comer algo sano en vez de comida precocinada.

Todo eso sin contar que jugando al golf has quemado entre 300 y 400 kilocalorías a la hora.

¿Piensas que es poco? ¿Tu amigo que juega al tenis quema 700?

Ya, pero párate a pensar lo complicado que puede ser jugar al tenis durante 4 horas como tu haces lunes, miércoles y viernes, verás como ahora te sientes más orgulloso.

Si jugando al golf, quemas 350 kcal/hora x 4 horas x 3 días de juego, esto son 4200 Kcal semanales. Puedes preguntar al médico o al nutricionista lo que supone esto en tu salud.

 

El golf y las valvulopatías

 

Un mal funcionamiento de las válvulas que comunican las cavidades del corazón, se traducen en sensación de fatiga, ahogo y cansancio además de otras complicaciones. Por eso ésta patología puede influir en la bastante en la práctica del golf.

Los dos principales fallos que puede tener una válvula son, fugas y bloqueos (estenosis) o las dos al mismo tiempo.

La buena noticia es que las valvulopatías son operables, incluso mediante cateterismo.

Si la opción es sustituir la válvula, dependerá de la edad y la situación particular que los médicos se decidan por válvulas naturales (provenientes de animales cerdo o vacas) o válvulas artificiales.

En este caso, la patología no parece estar tan claramente provocada por malos estilos de vida sino más bien por desgaste natural o malformaciones genéticas.

 

Si tienes valvulopatías que juegues al golf depende de…

 

El grado de “rotura” de la válvula, por lo que es importante que en este caso tengas claro en qué estado se encuentra su funcionamiento.

Para esto es muy importante que los enfermos que sufren esta dolencia, estén bajo estrecha vigilancia de su médico. Haciéndose pruebas que determinen cada poco, el grado de afección del problema.

Una vez más la propia naturaleza del golf es la que ofrece una razón de peso para ser una buena opción de actividad para personas con valvulopatías.

En casi todas las tablas de referencia que consulta tu médico, el golf se va a encontrar entre el grupo de deportes o actividades físicas que las personas con válvulas dañadas o sustituidas tendría más posibilidades de poder practicar.

Es decir, si tus deportes favoritos son futbol, padel o buceo tienes muchísimas más posibilidades de tener que retírate. En cambio si es el golf, es muy posible que bajo las directrices del doctor puedas seguir jugando.

La última, golf con miocardiopatías

En este grupo se aúnan todas las dolencias que afectan al músculo cardiaco, por lo que está muy ligado a la enfermedad de las arterias coronarias.

Por otro lado el mal funcionamiento del músculo cardiaco te puede producir una retención excesiva de líquido que a su vez afecta a la tensión arterial.

Como verás, en el fondo, todo está muy unido y aunque cada una de las cuatro dolencias que te he presentado hoy técnicamente son distintas, si sufres alguna de ellas no estas a salvo de las otras.

 

¿Y puedo jugar al golf con esto?

 

Que conste que no te quiero dar falsas esperanzas. ¡Ojala nadie tuviese que parar de practicar su deporte favorito por problemas de salud!.

Solo te voy a volver a dar un dato objetivo. Según la Asociación Americana del corazón y el colegio americano de cardiología, los deportes se podrían dividir en el siguiente cuadro.

En él se representa la relación entre los componentes estáticos y dinámicos de cada deporte.

Deportes-y-movimiento

Simplemente para que te sea fácil de entender, observa que encuadran el golf con el Yoga y los Bolos. Esto te puede dar un punto de vista positivo, si sufres algunas estas enfermedades, ¿no crees?

 

El consejo del Caddiemaster

 

Han sido varias las veces que por mi formación he recibido cursillos de primeros auxilios, pienso que es algo básico que se debería aprender a la perfección en los colegios y centros de trabajo.

Desde el punto de vista de alguien que ha atendido a alguna emergencia de este tipo, comprendo que ante una situación crítica nos podemos ver bloqueados. Y podríamos sentir frustración por no poder ayudado más.

Por eso me gustaría que dedicasteis aunque fueran cinco minutos más a estas tres iniciativas.

Ver este video sobre Reanimación Cardiopulmonar

Comprobar y pedir a vuestro club de golf que instale uno de estos desfibriladores  o “ángeles de la guarda de golfistas” si es que no lo tienen.

Valorar la opción de adquirir un monitor de ritmo cardiaco que nos dé información acerca de cómo trabaja nuestro corazón en cada momento.

Para despedirme quiero que quede cristalinamente claro que lo que yo recomiendo y lo que yo mismo haría en caso de sufrir alguna de las dolencias de las que he hablado hoy es ponerme en mano de los médicos.

Es clave estar informado y darle importancia a este tipo de enfermedades, por eso escribo este tipo de artículos.

Pero cada persona y cada cuerpo es un mundo y es una temeridad tomar decisiones en base a decisiones propias y de terceros sin tener en cuenta el consejo médico.

Cuida tu estilo de vida y podrás jugar al golf por muchos años más.